Descubrí que tengo memoria selectiva, supuestamente cuando alguien la tiene, almacena solo los recuerdos que le causan felicidad o a lo sumo, crea nuevos recuerdos para tapar momentos dolorosos. Yo, en cambio, almaceno solo los recuerdos dolorosos, pero no creo nuevos recuerdos, y viniendo de mi cabeza, esta bien porque me alimenta mi sufrimiento.
Nicole, Nicole, Nicole, Nicole, Nicole, ¿cuándo vas a parar? NUNCA.
Cuando era más piba, pensaba que de grande iba a tener muchos amigos, pensaba que mi familia iba a mejorar, y que iba a ser muy, muy, muy feliz. Con los años los amigos se fueron, para no volver. La familia, quedo igual que siempre, un padre desconsiderado y extremadamente violento con personalidad cambiante, la hija, abatida y sola, el hijo, feliz con su propia realidad, la de una familia perfecta y la madre convencida de que sus hijos crecían sanamente. Y la felicidad, la felicidad se había ido a la mierda.
Me fui convenciendo de que nunca paso nada, que solo eran recuerdos inventados, míos, y no existentes, me aleje del miedo, lo encerré, me olvide de lo que era, y de lo que podría ser, no tuve en cuenta que un día me iba a acordar, no considere que era inevitable volverme en la cosa que soy, porque soy una cosa. Las cosas no sienten, no valen nada, y si lo valen es solo plata, las cosas se pueden comprar y cuando se rompen se tiran y se cambian por otras, las cosas no se quejan, no hacen comentarios, las cosas son cosas.
¿Piedra, papel o tijeras?

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