martes, 2 de octubre de 2012

But fuck who you want and fuck who you like

 Mi abuela siempre me decía: Nunca hay que conformarse con poco si se sabe que se puede obtener más. ¡Vieja querida, cuanta razón! Y justamente así soy yo, no me conformo con nada, pero nada eh, siempre quiero más, quiero lo mejor, eso que me haría supuestamente feliz (cosa que no considero ser). Como buena especie que somos, podemos hacer felicidad, si, felicidad artificial, se concentra en cositas a las que le decimos "pastillas" , la pastillita feliz, si, esa, la de la carita sonriente.
Todo es hermoso, lindo, como mierda le quieras decir, no hay problemas, no te duele nada, volás, todo es suave, todo te hace reír  no hay gente mala, en realidad, convertís lo malo en bueno, la sangre puede convertirse en caramelo liquido, y las lagrimas en el mejor jugo que podes probar, digamos que llorar es reír. También, la felicidad tiene un gusto dulce, te droga, te deja tonto, pero no estas ahí, ¿Cómo es eso de estar y no estar? Ausente profesora.
Digamos que llegamos a crear felicidad, de esa, la que es artificial, me parece algo idiota, porque lo único que hace es realentizar el proceso, es decir, te olvidas por un rato, pero la basura sigue ahí  y se sigue acumulando, sigue juntando olor, algún día la vas a tener que sacar, ¿no?

Es increible como nos apegamos a lo feliz, sabiendo que cuanto más feliz sos, más duele, es increible que consideremos el dolor como algo malo, sabiendo que cuanto más dolor obtenes, más aprendes.


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