lunes, 26 de noviembre de 2012

Life isn't peachy


Volvimos al auto-consumismo, volvimos a tropezarnos, a rasparnos las rodillas, entrar en pánico. Volvimos a gritar por favor que paren, pedimos silencio, nos duele, nos arde, y vemos como corre, muy rápido y no lo podemos parar, vemos como se nos escapa de las manos porque no nos da el coraje como para sostenerlo, y la vemos ahí tan lucida, tan consiente, pero nos confundimos y no sabemos como reaccionar, nos marea, es complicada, golpea los dedos contra la mesa como esperando a que nos paremos y caminemos hacia ella, nos estira la mano blanca para que nos podamos poner en pie con mayor facilidad. Pero después de haberla visto tantas veces, le seguimos teniendo miedo, no es de confiar, es traicionera y si quiere, te suelta la mano para que te caigas, si quiere te deja, si quiere te lleva. No habla, es muda, no te avisa, pero sabe como ahogarte, se manifiesta, pero no la vemos, esta presente siempre en todo momento, en cada cosa, en cada filo, en cada borde, en cada gota.
Es la puta personal, una puta arrastrada, una yegua, una mierda que te envenena, te consume pero no te das cuenta, te aleja y tampoco te das cuenta, tiene el corazón negro lleno de flores. Si la conoces es porque te cansaste, si la ves es porque la estas esperando, si te visita es porque quizás mereces irte con ella, si sos lo suficientemente malo, si estas lo suficientemente podrido.
Ella sólo quiere drogarme, me clava una aguja en el ojo, huele como el infierno, perdida en la tentación.Esta abrazada conmigo realmente fuerte, me habla a la luz de la vela, me dice si quiero jugar al Twister.
No quiero suicidarme me dice, solo quiero ser tu amiga.

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