Camino al costado del mundo, tratando de embocar cualquier rumbo, levantando el polvo al patear. Le doy la mano al sol y creo mi propia religión porque confiar es un tabú más en mi sociedad, no puede fallar. Soy la que nunca aprendió que no hay que tirar si no se puede aguantar, que no hay que ofertar si no se tiene con que pagar pero siempre puedo apostar un gramo más de dignidad y perder todo en mi saciedad.
Tambaleo en el borde del mundo, con aires de andar buscando mi rumbo, si puedo tropezar quiero fallar, y probar un poco de la mediocridad, que me falta por disfrutar, beber de esta sociedad me puede matar. Construyo al borde del mundo, un simple lugar donde puedo parar, elijo el color de la decepción y busco un lugar para mi mascota, el odio de hoy. Pinto las paredes con mi sangre, rojo negro podrido de mi cuerpo, amueblo el lugar con mi incapacidad de poder vomitar los clavos que me hacen mal, caminito al costado del mundo, donde camino sin ningún rumbo.
jueves, 19 de septiembre de 2013
Soy socia de esta sociedad.
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